Archive | octubre, 2013

El espanto más grande de Venezuela.

31 Oct

El espanto más grande de Venezuela.

Lavaplatos

Lavaplatos

Al leer este título muchos venezolanos pensaran en espantos tradicionales como: La Sayona, La Llorona, El Silbón o más folclóricos aún como Florentino el mismísimo que canto con el diablo, hasta guerreros de nuestra historia como el Tirano Aguirre o el alma en pena del General José Tomas Boves. La verdad es que estos espantos ya no espantan, aún no conozco a nadie que se haya espantado con ellos ni siquiera los niños. Es que ahora le tememos mas a los vivos.

Sin embargo existe uno que, a falta de mas documentación, lo he llamado el monstruo del lavaplatos; aunque nadie lo ha visto, es imposible pensar como el lavaplatos se llena de corotos tan rápido en cualquier casa donde viven más de dos personas.

Uno come tres veces al día y de manera inexplicable tiene que fregar seis veces, no importa que se desayune unas empanadas en las calle en su lavaplatos aparecerán un platico y un cubierto. He probado cosas como vasos desechables y, al parecer, cada vez que alguien agarra un vaso desechable en el lavaplatos se materializa uno de vidrio y hasta con un pegoste indescifrable en el fondo. Además no existe actividad más espeluznante que fregar, parece que el tiempo se detiene y en vez de disminuir los platos se multiplican. En esta ciudad no nos dieron césped que cortar, por eso nos dieron diez veces más platos; y sin lavaplatos automáticos (1).

Una noche lo descubrimos, dejamos todo en la cocina muy limpio, incluido por supuesto el lavaplatos. Y tomamos una decisión, pediremos una pizza con refrescos en lata, para no ensuciar los vasos, comeremos con las manos y botaremos todo directamente en la basura fuera de la casa. Para completar quedo terminantemente prohibido entrar a la cocina, a riesgo de recibir la pena máxima domiciliaria: “FREGARAS TODO”.

Recibimos al repartidor con alegría, estábamos ganando una importante batalla al monstruo del lavaplatos, efectivamente trajo todo: la gran pizza familiar, los refrescos y un montón de servilletas. Perfecto comeríamos sin molestar el lavaplatos, al final todo a la basura y a dormir.

Despertamos alegres, pero durante el desayuno el monstruo se vengó, los cubiertos se cayeron al piso (multiplicando la cantidad de cucharillas lavadas), la mermelada se chorreó (y ni siquiera teníamos mermelada), el sartén se quemo dos veces (con sus respectivas lavadas) y los platos se multiplicaron, junto con vasos y tazas. Pero quien toma café y jugo de naranja en el desayuno para tener tantos vasos y tazas sucios.

Lo peor es ver el lavaplatos vacio, piensas que todo está limpio. Pero el monstruo sonríe; eso significa que toda la vajilla esta sucia pero regada por la casa, es que de otra manera se justifica un plato sucio en la ropa sucia, es que hay alguien que coma en el baño, por Dios.

Nosotros botamos el lavaplatos, limpiamos y fumigamos antes de instalar uno nuevo y parece que acabamos con el monstruo sin embargo yo no me confío y los dejo porque voy a fregar.